Los residentes de Midway han expresado su preocupación por un olor a azufre desde hace años.
Se sospecha que el origen es la planta de alcantarillado situada justo fuera de los límites de la ciudad, al sur de la Ruta Estatal 113, donde las aguas residuales se depositan en estanques para su tratamiento. El olor, según alegan los residentes en varias demandas, ha provocado problemas de salud.
Las quejas llevaron al Departamento de Salud y Servicios Humanos de Utah (DHHS) a comenzar a buscar indicios de un problema sanitario en 2024.
El 9 de julio, los funcionarios de salud estatales informaron al Distrito de Servicios Especiales de Heber Valley (Heber Valley Special Service District), que opera los estanques, que el estudio no encontró que el público estuviera en riesgo.
La toxicóloga del DHHS, Alejandra Maldonado, señaló que ella y sus colegas se enfocaron únicamente en el ácido sulfhídrico.
"No vemos ningún peligro evidente para la salud pública derivado de la exposición al ácido sulfhídrico. Sin embargo, algunos niveles pueden superar el umbral de olor más bajo", explicó Maldonado a los funcionarios de aguas residuales. "Básicamente, es posible que la gente lo huela".
El ácido sulfhídrico es conocido por su aroma a huevo podrido y puede causar síntomas como dolores de cabeza, fatiga y problemas respiratorios. Sin embargo, puede no representar un problema en dosis bajas y agudas; el ácido sulfhídrico se encuentra en todo tipo de lugares, desde volcanes hasta en las flatulencias.
Las pruebas del DHHS también detectaron la toxina en los estanques de Midway. Haga clic aquí para revisar la presentación de los investigadores, la cual incluye algunos de sus datos.
En 2025, los investigadores instalaron cuatro monitores de ácido sulfhídrico durante la primavera y el verano, la época del año en la que los residentes suelen reportar el olor con mayor frecuencia.
El monitor ubicado en los estanques de aguas residuales era el más sensible y tomaba lecturas de manera más frecuente que los de los vecindarios aledaños. No obstante, el monitor basado en casetes se quedó sin cinta durante mayo de 2025, por lo que hay un vacío en los datos. Aun así, se descubrió que la concentración de ácido sulfhídrico sobre los estanques superó en ocasiones los niveles saludables, particularmente en junio.
Por su parte, los monitores de los vecindarios, que nunca dejaron de registrar, jamás detectaron niveles insalubres. Solo dos de los tres monitores llegaron a detectar rastros de ácido sulfhídrico.
Las quejas de los residentes han tendido a alcanzar su punto máximo en abril o mayo, lo que ha llevado a algunos miembros de la junta del distrito de aguas residuales a preguntarse si hay otros elementos olorosos en el aire, como el aroma de los perales de Bradford.
Según el evaluador de riesgos del DHHS, Gilbert Castaneda, eso es posible, ya que el estudio estatal solo analizó un compuesto, el ácido sulfhídrico, debido a su potencial toxicidad.
"En la primavera, cuando todo comienza a descongelarse, las bacterias de todo el suelo empiezan a consumir materia orgánica, lo que también puede liberar algunos compuestos de azufre", comentó Castaneda.
No está claro si el estado llevará a cabo estudios adicionales.
La demanda presentada por los residentes que afirman haber sufrido el "síndrome del trabajador del alcantarillado" sigue pendiente. Un juez del 4.º Distrito dictaminó en mayo que los residentes solo pueden demandar por problemas ocurridos a partir de diciembre de 2023 en adelante, ya que no presentaron una queja formal ante el distrito de aguas residuales sino hasta diciembre de 2024.
El Distrito de Servicios Especiales de Heber Valley ha negado haber dañado intencionalmente a los residentes. Aún no se ha programado otra audiencia judicial.
Maldonado afirmó que proporcionará a los funcionarios de la ciudad y de la planta de aguas residuales un resumen breve y accesible con los hallazgos del estudio para que sea distribuido a los residentes. También tiene previsto regresar a la zona de Heber y Midway para presentar los resultados en una reunión comunitaria a finales del verano o principios del otoño.
Artículo traducido por María Camperos.