El incendio de Rocky Canyon ha calcinado más de 15,000 acres en los condados de Summit y Morgan.
Los expertos señalan que, de no ser por la labor de las brigadas de bomberos forestales, la cifra de hectáreas afectadas sería aún mayor.
El jefe de batallón de Unified Fire, Riley Pilgrim, explicó que los bomberos construyen líneas de defensa y recurren tanto a descargas aéreas de retardante como a quemas de ensanche para contener el avance del fuego.
"Es una métrica un poco compleja la que empleamos", comentó Pilgrim el 14 de agosto durante el programa Local News Hour de KPCW. "Básicamente realizamos una medición con GPS del perímetro cuando logramos asegurar una línea manual efectiva, lo que reduce al mínimo la amenaza sobre ese frente; a eso es a lo que empezamos a denominar contención".
Aclaró que alcanza el 100% de contención no significa que el fuego se haya extinguido por completo.
Significa que el área quemada se encuentra rodeada por líneas de cortafuegos que impedirán que las llamas sigan propagándose.
A pesar de que el incendio de Rocky Canyon ya se encuentra controlado cerca de la mitad, indicó que es muy probable que su superficie continúe aumentando.
Pilgrim detalló que las brigadas trazan las líneas de defensa retirando los combustibles que alimentan el fuego, lo que incluye el uso de hachas para cortar la vegetación hasta despejar el terreno hasta la tierra firme.
Asimismo, las carreteras y los ríos funcionan como barreras naturales de contención.
"Tratamos de conectar los puntos mediante nuestra línea de defensa, pero en esencia nuestro objetivo es eliminar el material combustible del paso del fuego, ya sea excavando, retirándolo a mano o quemándolo de forma controlada".
Para frenar el avance de las llamas, las aeronaves arrojan líquido retardante. De acuerdo con Pilgrim, estos compuestos químicos no apagan el fuego, sino que retrasan la combustión hasta que las brigadas en tierra pueden intervenir directamente.
Destacó además que los equipos de emergencia procuran restringir las descargas de retardante cerca de cuencas hidrográficas sensibles.
"Hemos presenciado casos en los que el retardante se descarga de forma inadvertida paralelamente o a través de un arroyo o cuerpo de agua", señaló Pilgrim. "En ocasiones puede resultar nefasto para la fauna silvestre, por lo que nos vemos en la necesidad de sopesar el menor de dos males: el impacto del fuego frente al posible daño del retardante".
Los bomberos también aplican la técnica conocida como quema de ensanche, que consiste en iniciar quemas controladas en sectores específicos.
"A veces, la estrategia más efectiva para combatir el fuego es con el propio fuego", afirmó. "Me refiero a que tomamos como base una línea sólida —como una carretera, un río o algún accidente geográfico— donde podemos aplicar fuego de manera coordinada y planificada para eliminar con anticipación el combustible disponible".
Pilgrim instó a la ciudadanía a respetar las restricciones de fuego vigentes y a comunicarse de inmediato al 911 en cuanto se detecte cualquier columna de humo o conato de incendio.
Artículo traducido por María Camperos.