Desde su lanzamiento en 2024, el programa de becas para el cuidado infantil basado en la necesidad de Park City y el condado de Summit ha crecido un 30% año por año. En 2025, 162 familias y 186 niños recibieron becas.
Ambos gobiernos crearon el programa para ayudar a las familias locales que enfrentan el aumento de las colegiaturas y largas listas de espera. Hasta ahora, Park City y el condado de Summit han aportado $1.56 millones para hacer que el cuidado infantil sea más asequible.
Jessica Chang, directora ejecutiva de Upwards (una red nacional de cuidado infantil que administra el programa de becas) señaló que el cuidado infantil es la pieza fundamental de una economía funcional.
“En Park City y el condado de Summit, el 43% de nuestras familias trabajan en la industria de la hospitalidad. Una empleada de limpieza que gana $40,000 al año se enfrenta a un costo de $1,700 al mes por el cuidado de un bebé. Eso es la mitad de su salario. Es insostenible”, comentó Chang en el programa “Local News Hour” de KPCW el 30 de abril. “O renuncia o se va de la región, pero la beca le permite quedarse”.
El programa brinda asistencia financiera a familias con ingresos iguales o inferiores al 100% del Ingreso Medio del Área (AMI). Las familias de Park City recibieron un promedio de $823 en becas por niño al mes durante el segundo año, mientras que las familias del condado de Summit promediaron casi $900.
La Early Childhood Alliance de la Park City Community Foundation absorbe todos los costos administrativos, por lo que el 100% de los fondos públicos apoya directamente a las familias y a los proveedores.
De acuerdo con los datos de la encuesta de Upwards, el programa está ayudando a la comunidad de tres maneras: retención de la fuerza laboral, aumento de la productividad y ahorro en costos de rotación de personal.
De los 48 encuestados —que representan el 30% de los participantes del programa— el 83% afirmó que mantuvo su empleo porque podía costear el cuidado infantil. Alrededor del 40% de las familias dijeron que redujeron las ausencias laborales, el 29% aumentó sus horas, el 25% mejoró su estabilidad laboral y el 8% obtuvo ascensos. Otros pudieron continuar sus estudios, trabajar por cuenta propia o realizar trabajos de temporada gracias al apoyo del programa.
Esto se traduce en aproximadamente $2.6 millones en salarios sostenidos, según indicó Chang, basándose en el salario promedio de los padres en el programa.
Chang agregó que el programa de becas también ayudó a los proveedores de cuidado infantil a evitar casi $4 millones en costos de rotación.
“El 100% de los proveedores en el programa informan estar muy satisfechos con los plazos de pago y el apoyo”, mencionó. “En una industria acostumbrada a los pagos atrasados y los dolores de cabeza burocráticos, eso es algo enorme”.
Esas cifras suman un impacto de alrededor de $6.6 millones, o cerca de $4.25 por cada $1 invertido en el programa. Chang señaló que, dado que la muestra de la encuesta no representó a todos los beneficiarios de las becas, es probable que el impacto económico sea mayor.
Asimismo, comentó que un resultado positivo inesperado del programa han sido los avances en el desarrollo infantil.
“Esperábamos que las familias dijeran: 'Oye, sus hijos recibieron una mejor atención'. Lo que nos sorprendió fue lo inmediatas y específicas que fueron las mejoras”, dijo. “Los padres informaron que los niños mejoraron el habla, las habilidades motoras y la confianza social a los pocos meses de una inscripción constante y de calidad”.
El programa ha recibido reconocimiento nacional. La National League of Cities seleccionó a Park City como una de las 16 municipalidades en todo el país para su Prenatal-to-Three Impact Lab. Se trata de un grupo educativo de nueve meses destinado a enseñar a las ciudades cómo mejorar los resultados para las familias.
PBS Utah también destacó la iniciativa en junio de 2025.
Artículo traducido por María Camperos