Los estudiantes de último año de la escuela secundaria South Summit High School se convirtieron en exalumnos el 21 de mayo. Entraron en fila al campo de fútbol americano para la ceremonia de graduación: los chicos vistiendo togas verdes y las chicas de blanco, portando rosas rojas.
Muchos se graduaron con honores y obtuvieron becas que sumaron un total de 3.7 millones de dólares.
Su emoción era palpable mientras tomaban sus asientos; cada uno miraba hacia las gradas, buscando a sus familiares y amigos.
La ceremonia íntima estuvo marcada por un tema central: la unidad.
Ryan Rowser, el primer estudiante en hablar, optó por discutir la división y la polarización que Estados Unidos ha experimentado en los últimos años. Señaló que mientras algunas personas solo ven a los demás por lo que los divide —demócratas contra republicanos, o residentes de Oakley frente a los de Francis— él ve a un pueblo unificado.
"Veo amigos, familias, personas que tal vez ni siquiera conozco, que merecen amabilidad y respeto", afirmó Rowser. "Al hablarles a todos ustedes esta noche, veo a una sola comunidad en el valle de Kamas, llena de apoyo mutuo".
La graduada Melany Campos-Juárez continuó con ese mismo tono. Comenzó hablando de los años que la generación de 2026 ha pasado junta, muchos de ellos desde el jardín de niños hasta el último año de secundaria.
Luego dedicó parte de su discurso a sus héroes: su mamá y su papá, quienes no tenían idea de que ella hablaría en el evento. Conteniendo las lágrimas, Campos-Juárez expresó que muchas de las bendiciones que ha tenido en su vida se deben a los sacrificios en las de ellos.
"Mi mamá y mi papá dejaron atrás sus vidas enteras hace 24 años, viniendo a un país sin nada para concedernos una vida mejor a mis hermanos y a mí", manifestó. "A mis padres nunca se les dieron las oportunidades que a mí se me han brindado, porque ellos renunciaron a sus propios sueños para que yo pudiera vivir los míos".
Campos-Juárez habló tanto en inglés como en español y se dirigió a todos los padres inmigrantes en la audiencia, agradeciéndoles también por sus sacrificios.
Aaron Chandler compartió sentimientos similares, celebrando en primer lugar los logros de sus compañeros de clase.
"No solo somos la clase más inteligente con los mejores puntajes del examen ACT, también somos personas de éxito", aseguró. "Por nombrar algunos ejemplos, en esta generación tenemos a un luchador seleccionado "All-American", una modelo, un piloto con licencia y al paramédico (EMT) más joven del Distrito de Bomberos de South Summit".
Chandler también les dijo a sus compañeros de estudios que ellos tuvieron un gran impacto en la persona en la que se ha convertido.
Dado que viven en un pueblo relativamente pequeño, comentó que le entusiasma la idea de que sus caminos se vuelvan a cruzar, incluso si las cosas no vuelven a ser iguales a cuando la clase recorría junta los pasillos de South Summit cada día o cuando se reunió en el campo de fútbol americano para la celebración del jueves.
Sin embargo, afirmó que no olvidará los recuerdos que han construido juntos.
Artículo traducido por María Camperos