Sin embargo, decenas de casas en Boulder ya se han anunciado por más de $5,000 por noche durante el festival, una cifra que supera por mucho lo que varios asistentes habituales afirmaron haber pagado en Park City. Los administradores de propiedades prevén que los precios bajen a medida que entren más ofertas al mercado y las viviendas sobrevaloradas se queden sin reservar. Mientras tanto, estos primeros anuncios ya están llevando a algunos asistentes a considerar la opción de hospedarse en otros lugares.
Esto podría transformar el festival, pasando de ser un evento transitable a pie y con un fuerte sentido de comunidad, a uno fragmentado que genere más tráfico y menores beneficios económicos para los comercios locales. También representaría un duro golpe para las expectativas financieras de Boulder. La ciudad y sus socios comprometieron $34 millones en incentivos para atraer el festival, en parte bajo la promesa de que los asistentes gastarían dinero dentro de la localidad.
Nancy Willen, propietaria de Acme Public Relations, una firma que representa películas y que ha trabajado en el festival durante años, señaló que no ha podido encontrar alojamiento económico cerca del centro de Boulder para ella y su equipo.
"No podría estar más entusiasmada con Boulder como sede del festival", comentó Willen. "Sin embargo, los costos de vivienda en este momento parecen un obstáculo".
Uno de los factores que impulsa estos precios elevados es la oferta limitada.
El festival atrajo a 85,000 asistentes presenciales a Park City en 2025. La capacidad hotelera de Boulder es de aproximadamente 2,900 habitaciones, según funcionarios municipales. Además, las normas sobre alquileres a corto plazo de la ciudad han exigido históricamente que las licencias estén vinculadas a la residencia principal del propietario, lo que limita la cantidad de alquileres disponibles.
El Concejo Municipal de Boulder aprobó una ordenanza que permite a propietarios e inquilinos obtener licencias de alquiler a corto plazo durante el festival. Hasta el momento, la ciudad ha emitido más de 260 licencias para el evento, y unas 610 más se encuentran en trámite, según las autoridades locales. Los propietarios también pueden tramitar licencias estándar de alquiler a corto plazo para rentar durante el festival; de hecho, la ciudad ha recibido cientos de solicitudes nuevas desde que se anunció la reubicación del evento.
No obstante, algunos están anunciando sus viviendas bajo lo que los administradores de propiedades denominan una filosofía de "haz que me mude", fijando el precio en la cantidad que sea necesaria para que valga la pena la molestia de vaciar armarios, cambiar cerraduras y buscar otro lugar donde quedarse.
"En cierto modo, si se trata de tu vivienda principal, no hay nada que perder si no se renta", explicó Ross Bowdey, director de alquileres a corto y mediano plazo de Fox Property Management. "Pero no es una actitud muy acogedora. No refleja realmente la esencia de lo que considero que un evento como Sundance debería significar para una comunidad".
Otros propietarios están adoptando un enfoque diferente. VelareLX, una empresa con sede en Boulder que se formó a raíz del traslado del festival, se enfoca en conectar residencias de lujo con clientes de alto poder adquisitivo.
El socio director, Rich Reasons, señaló que la compañía espera incorporar hasta 350 viviendas al mercado y que a principios de este mes estaba cerrando su primer trato para rentar una casa durante el festival. Reasons mencionó que VelareLX identificó un vacío en el mercado de alojamientos de lujo en Boulder, señalando que la ciudad carece de hoteles de cinco estrellas como un Ritz-Carlton.
La empresa no publica los precios de las casas, los cuales aparecen en el sitio web de alojamiento del Festival de Cine de Sundance. En lugar de permitir que los propietarios fijen las tarifas, Reasons explicó que la compañía conversa primero con los huéspedes potenciales sobre sus presupuestos reales y luego presenta esa información a los dueños.
"Queremos recopilar la información y mantener esta mentalidad de 'el presupuesto es lo primero', de modo que respondamos a la realidad en lugar de intentar especular y crear un mercado de la nada", afirmó.
Varios anuncios actuales en Airbnb muestran que las tarifas aumentan a más del doble durante el festival en comparación con el precio de las mismas propiedades una semana antes. Una persona que trabaja en la industria cinematográfica comentó que un anfitrión incrementó el precio de un condominio en el centro de la ciudad casi un 100% al enterarse de que planeaba asistir al festival. Esta persona rechazó el condominio y ahora contempla la opción de rentar un espacio de oficina y hospedarse fuera del centro.
Kate George, fundadora y directora ejecutiva de Home Host Concierge, señaló que Boulder es un mercado muy impulsado por eventos y por la temporada, por lo que las tarifas de alojamiento fluctúan de forma natural a lo largo del año.
"El Festival de Cine de Sundance está ingresando a un mercado de alojamiento que ya es dinámico y, como ocurre con cualquier evento importante, las expectativas de precios y demanda seguirán ajustándose a medida que se disponga de más datos reales del mercado", indicó.
Los desafíos con los precios significan que es probable que más asistentes al festival se hospeden fuera de Boulder. Los datos proporcionados por Airbnb sugieren que algunos huéspedes ya están buscando alternativas en otros lugares. Las búsquedas de alojamiento en Denver durante las fechas del festival de 2027 fueron un 10% más altas de lo habitual, según Airbnb. Por su parte, las búsquedas en Louisville, Nederland, Longmont, Lafayette y Erie incrementaron en más de un 100%.
Alex Folsom, gerente de políticas de Airbnb para Colorado, expresó que la empresa apoya el aumento de las opciones de alojamiento para el Festival de Cine de Sundance. "Contar con más opciones de hospedaje ayuda a mantener los precios bajos y, al mismo tiempo, permite que más residentes locales se beneficien de este importante evento en su comunidad", afirmó Folsom.
Paula DuPré Pesmen, directora gerente de operaciones del festival e instituto en el Sundance Institute, señaló que la asequibilidad y la accesibilidad fueron consideraciones importantes para elegir a Boulder, y que el festival espera que el inventario de alojamiento y los precios continúen evolucionando antes del debut en enero. Reconoció que algunos asistentes podrían terminar hospedándose en Denver.
"Aunque esperamos que la mayoría de los asistentes se queden en Boulder, entendemos que Denver ofrece una amplia gama de opciones, muchas de ellas más asequibles en este momento", comentó Pesmen en un correo electrónico. "Denver es una excelente alternativa a medida que se expanden las opciones de transporte, aunque esto desviará el gasto en compras, restaurantes y entretenimiento fuera de Boulder. Este año, la presencia de nuestro festival es más compacta que en el pasado, por lo que habrá un mayor sentido de comunidad".
Los administradores de propiedades y los organizadores del festival se enfocan ahora en ampliar las opciones de alojamiento y lograr que los precios bajen antes de que comience el evento.
Algunos administradores prevén que los precios disminuyan a medida que salgan más ofertas al mercado y las casas con precios excesivos se queden sin reservar. Varios coincidieron en que las tarifas deberían estabilizarse en niveles cercanos a los que registra Boulder durante el fin de semana de graduación de la Universidad de Colorado (CU) o los partidos de fútbol americano. Algunos también están aconsejando a sus clientes que eviten fijar precios especulativos, argumentando que es preferible asegurar huéspedes que regresen a la misma casa año tras año. A lo largo de una década, señalaron, los propietarios podrían ganar cientos de miles de dólares.
Por otro lado, los hoteles de Boulder se han comprometido a poner a disposición el 70% de su inventario de habitaciones durante el festival a tarifas asequibles, según Visit Boulder, una organización de promoción del destino que ayudó a asegurar la candidatura de la ciudad. La organización está promoviendo un enfoque de "anfitrión con corazón" y ha publicado una guía con precios sugeridos para los propietarios de inmuebles.
"En este momento, seguimos observando cómo responde el mercado de alojamiento y de alquileres a corto plazo al festival", indicó Charlene Hoffman, directora ejecutiva de Visit Boulder, en un correo electrónico. "Dicho esto, la asequibilidad y la disponibilidad son factores importantes para garantizar que los asistentes se sientan bienvenidos y puedan hospedarse en la ciudad".
Jill Grano, exconcejala de Boulder y encargada de vivienda a nivel estatal por parte del gobernador Jared Polis para la reubicación de Sundance, se ha estado reuniendo con empresas de bienes raíces para advertirles que los precios especulativos no son realistas y podrían perjudicar el éxito del evento. También ha estado conversando con las asociaciones de propietarios (HOA) para animarlas a modificar las normas que actualmente prohíben los alquileres a corto plazo. Afirmó que abrir la posibilidad de alquilar condominios y casas adosadas reguladas por las HOA sumaría un inventario más asequible al mercado.
"Podemos optar por sobrevalorar la vivienda y la gente se hospedará fuera de la ciudad, conseguirá un auto y vendrá manejando, lo que aumentará el tráfico", señaló Grano. "Realmente beneficiaría a toda nuestra comunidad si logramos manejar esto de manera correcta".
Howard Cohen, cofundador de Roadside Attractions, ha asistido al festival durante décadas como comprador de películas. Encontró que los precios en Airbnb eran más altos de lo que veía en Park City y, al final, optó por reservar una habitación de hotel.
"Una de las esperanzas al mudarse a Boulder, y tal vez era una esperanza ingenua, era que, por ser una ciudad más grande, quizás resultaría un poco más igualitaria", comentó Cohen.
Las personas de la industria cinematográfica señalaron que necesitan estar en la ciudad para asistir a cada proyección, ir a las fiestas y mantener reuniones privadas sobre la compra de películas. Muchos trabajan jornadas largas, de día y de noche, y no disponen de tiempo para viajar diariamente. También desean que las salas de proyección estén llenas de espectadores entusiastas, incluidos los jóvenes de la industria.
"Poder hospedarse en Boulder será una parte fundamental de eso", afirmó Cohen. "Si no pueden quedarse en Boulder, ¿tendrán una experiencia igual de buena?".
Artículo traducido por María Camperos