Bret Hadley pasó todo el fin de semana observando cómo el incendio de Rocky Canyon avanzaba de manera constante hacia sus tierras cerca de Henefer.
En su granja de 28 acres a lo largo de East Canyon Road, alberga 60 cabras, además de algunos burros, dos vacas de la raza Highland y una alpaca.
A medida que el fuego se acercaba el domingo 9 de agosto, Hadley supo que era momento de comenzar a trasladar a los animales.
"Esperamos todo lo que nos atrevimos, y una vez que sentimos que se estaba acercando demasiado, empezamos a arriarlos hacia la parte baja del pastizal", comentó.
Llevó más de una hora guiar al ganado colina abajo. Los animales estaban asustados y no querían evacuar, por lo que los vecinos y los hijos de Hadley ayudaron a orientarlos en el camino.
Rhett Richins ha trabajado en la granja de ovejas de su familia desde que era un niño. Tenía caballos y ovejas en la trayectoria del incendio forestal.
"Donde están los bomberos en este momento es exactamente donde se encontraban los carneros", señaló.
El domingo, él y su vecino arriaron a 1,500 ovejas montaña abajo.
"El domingo era mi cumpleaños. Estaba festejando cuando empezamos a correr de un lado a otro para evacuar a los animales", relató. "Un vecino se me acercó y me dijo: '¡Oye, ve a apagar las velas de tu cumpleaños allá en la colina!'. Eran unas velas bastante grandes; no pude apagarlas".
La evacuación del domingo no fue la primera para Richins: ya se había apresurado a sacar a miles de ovejas de las montañas Uinta durante el incendio de Yellow Lake en 2024.
"En un semirremolque entran alrededor de 300 ovejas, pero teníamos entre 15 y 18 camiones; simplemente reunimos a todos los vecinos que pudimos para intentar cargar a los animales y sacarlos de allí", recordó.
Hadley, quien bajó a sus cabras de la montaña, destacó que la comunidad se ha unido para apoyar a los ganaderos y al ganado evacuado.
"Tengo un vecino al otro lado de la autopista a quien le compré algo de heno; tuvimos que conseguir agua y tina para darles de beber a todos, y estuvimos conteniendo a algunos que intentaban escaparse", comentó. "Con los helicópteros, el fuego y el humo, han estado bastante alterados. Se notaba que perdieron peso y estaban algo estresados, pero ahora se encuentran muy bien".
El miércoles 12 de agosto por la mañana, Hadley y sus animales ya estaban de regreso en la granja. Los helicópteros sobrevolaban la zona para extraer agua de un estanque ubicado detrás de su casa.
El incendio de Rocky Canyon se originó el 7 de agosto y, hasta el miércoles, había consumido más de 15,600 acres, alcanzando un 25% de contención.
Hadley y su esposa han estado preocupados por la posibilidad de perder su vivienda, cuya construcción concluyeron hace apenas un año. Esta es la ocasión en la que más cerca ha estado de un incendio forestal.
Kelley Adams, propietaria de una pequeña granja a lo largo de South Henefer Road, tuvo que poner a salvo a docenas de ovejas y a una camada de cachorros recién nacidos.
"Fue una locura porque teníamos un remolque tras otro —remolques para ganado, ya sabes— bajando por el camino; caía ceniza y los helicópteros Blackhawk nos volaban por encima. Se sentía muy irreal, como si ni siquiera estuviera pasando, parecía una película", relató.
El condado de Morgan habilitó las instalaciones de su predio ferial para albergar al ganado evacuado.
Aún no se ha determinado cuándo podrán regresar a sus hogares los residentes de Henefer.
Ulla-Britt Libre, de KPCW, colaboró con este reporte.
Artículo traducido por María Camperos.