Los estudiantes de la generación 2026 de la Winter Sports School se lanzaron la mañana del lunes a la alberca de entrenamiento del Utah Olympic Park, ataviados con sus togas y birretes de color azul marino.
Tyler Cruickshank comentó que él y muchos de sus compañeros entrenan durante el verano en la Alberca Olímpica de Estilo Libre —de 750,000 galones de capacidad— para practicar sus acrobacias aéreas. El salto representó una despedida especial antes de que la fosa sea vaciada esta misma semana para iniciar trabajos de remodelación.
“Este es en cierta forma el lugar donde hemos construido gran parte de nuestras vidas y donde nos hemos formado”, expresó Cruickshank. “Así que saltar desde aquí por última vez antes de que la alberca cierre simboliza el cierre de nuestra etapa en la escuela”.
La madre de Cruickshank, Kathryn McClemens, ayudó a organizar el tradicional chapuzón de los graduandos. Destacó que las instalaciones del Utah Olympic Park (UOP) se convirtieron en un segundo hogar para numerosos alumnos y padres de familia.
McClemens añadió que la actividad rinde homenaje a los orígenes de la institución. Fundada en 1994, la Winter Sports School operó durante muchos años en una estructura prefabricada ubicada en la base del UOP. A la fecha, ha servido como trampolín para 29 atletas olímpicos y 26 campeones del mundo en Copa del Mundo.
Con el tiempo, la escuela pública no tradicional bajo el modelo charter superó la capacidad de dicho espacio y en 2014 inauguró un campus permanente sobre la Ruta Estatal 224.
Durante el evento, varios estudiantes reflexionaron sobre sus años de preparatoria. Caroline Pfaff señaló que el calendario académico de la escuela —de abril a noviembre— le permitió fijar metas y enfocarse en sus objetivos. Pfaff planea seguir compitiendo en esquí durante su etapa universitaria.
“Me brindó la oportunidad de volcar toda mi atención en lo académico durante el verano y enfocar toda mi energía en el deporte durante el invierno”, explicó. “Eso me ayudó a convertirme en una persona más equilibrada”.
Por su parte, Ryan Walden compartió que al principio practicaba el esquí de forma recreativa y que ingresó a la escuela únicamente porque sus hermanos habían asistido. Sin embargo, su pasión por el esquí freeride —que se practica en terrenos naturales no acondicionados— floreció durante su estancia. Walden también planea seguir compitiendo tras la graduación y sueña con convertirse en atleta olímpico.
“Estar rodeado de tantas personas dedicadas y apasionadas por su deporte hizo que yo también me obsesionara con el mío”, afirmó Walden. “Esa cultura impregnó toda mi vida y pienso llevarla conmigo más allá de la escuela”.
McClemens indicó que los padres de familia preparan más celebraciones para la generación 2026. Los 26 graduandos de este grupo tan unido tendrán su ceremonia oficial de graduación el próximo 20 de noviembre.
Artículo traducido por María Camperos.