El Consejo de las Artes de Park City y el Condado de Summit invitó a los residentes de Wasatch Back a disfrutar de la danza, la música y la pintura a lo largo del sendero McLeod Creek Trail el pasado 22 de agosto.
La accesibilidad del sendero permitió que los recorridos de una milla estuvieran al alcance de todo público.
La primera parada estuvo a cargo de Eligio y Coco García, un dúo musical conformado por padre e hijo.
Posteriormente, la compañía Ririe-Woodbury Dance Company ofreció una presentación de danza contemporánea.
Josh Cates, residente de Park City, compartió que el arte le permite conectar con sus seres queridos de maneras que de otro modo no serían posibles.
“Mi madre padece un estado avanzado de alzhéimer; puedo cantar con ella y me responde cantando, pero ya no puede sostener una conversación conmigo”, expresó Cates. “Considero que es una parte fundamental de una educación integral, complementa realmente todo lo que haces en la vida y te ayuda a mantener la cordura”.
Los asistentes tuvieron la oportunidad de conversar con pintores plein air mientras plasmaban paisajes al aire libre en tiempo real.
Más adelante, el grupo se detuvo a contemplar los atrapasueños elaborados por las pasantes del consejo de las artes. La pasante Kaleigh Galatro comentó que las personas que pasaban por el lugar fueron añadiendo sus propios sueños a las creaciones.
“Vienen y escriben en un trozo de papel un sueño propio o algo que esperan hacer algún día, y lo sujetan a una pluma”, explicó Galatro. “De hecho, las plumas simbolizan cómo el sueño desciende suavemente hacia la mente de quien sueña”.
El recorrido concluyó con las presentaciones de Cultural Fire Events, una organización sin fines de lucro dirigida por integrantes de comunidades indígenas.
Brianna Esaw, miembro de la tribu Western Te-Moak Shoshone de Elko, Nevada, compartió que sus danzas tienen un carácter sanador.
“Siempre vuelvo a mirar a mi mamá mientras estoy bailando allá afuera”, expresó Esaw. “La observo y, a veces, se le escapan las lágrimas por lo poderosa que es esta danza; eso me da el propósito y la razón de por qué debo continuar con esto”.
La hija de Esaw, de solo 4 años, colocó un chal de mariposa sobre sus pequeños hombros para participar en la “danza de fantasía” (fancy dance).
Anika Cates, de 11 años, reflexionó sobre la caminata.
“Contemplar el arte me hace sentir feliz de que todos puedan expresar sus sentimientos a través de algo que va más allá de las palabras”, comentó.
Su hermano Henry, de 9 años, coincidió con ella.
La familia Cates, al igual que otros asistentes a lo largo del trayecto, destacó que las obras de arte y las presentaciones reforzaron sus lazos familiares mientras disfrutaban de una jornada al aire libre.
El Consejo de las Artes de Park City y el Condado de Summit son patrocinadores financiero de KPCW.
Artículo traducido por María Camperos.