Durante unos tres años, Britt Blomquist recorrió un trayecto de más de una hora de ida y vuelta desde Provo hasta Park City casi todos los días para ir a trabajar.
En el viaje la acompañaban sus dos hijas pequeñas, AnnaMarie, de seis años, y EvaElena, de tres, quienes asistían a una guardería de la zona.
"Era una vida difícil, en la que no podíamos pasar mucho tiempo juntas que no fuera dentro de un vehículo; llegábamos a casa y apenas había tiempo para cenar, bañarse y acostarse, eso era prácticamente todo", comentó Blomquist.
Este es un lamento común entre las familias de Utah que no pueden permitirse comprar una vivienda cerca de sus empleos. Sin embargo, la vida de Blomquist cambió tras adquirir una vivienda asequible en Silver Creek Village, justo a las afueras de Park City, a través de Hábitat for Humanity.
Su historia fue destacada el martes mientras una docena de voluntarios —incluida la vicegobernadora de Utah, Deidre Henderson— instalaban paneles de yeso (drywall) en la siguiente fase del proyecto de Hábitat for Humanity en Silver Creek.
Henderson señaló que ella y su equipo estaban allí por dos razones: para ayudar a brindar más opciones de vivienda asequible a los habitantes de Utah y para ofrecer a su personal la oportunidad de realizar un voluntariado práctico.
"Es muy fácil quedarse atrapado detrás de un escritorio y pensar y hablar de los problemas de manera abstracta, pero cuando sales a la comunidad y realmente hablas con la gente, ves lo que está pasando y enfrentas los problemas de primera mano, es ahí cuando tu perspectiva puede cambiar", afirmó.
Los voluntarios están trabajando para completar 10 casas adosadas (townhomes) en Silver Creek. La directora ejecutiva de Hábitat para la Humanidad, Shelley Barris, detalló que una vez concluidas, habrá un total de 26 viviendas de Hábitat en el vecindario.
Según el Departamento de Servicios de la Fuerza Laboral de Utah, alrededor de 21,000 personas se desplazan desde otras zonas al condado de Summit para trabajar. Barris señaló que es por esto que la vivienda asequible es tan crucial.
Blomquist es el ejemplo perfecto de cómo la vivienda asequible apoya a los residentes locales. Ahora que vive donde trabaja, tiene más tiempo para disfrutar de las cosas que le apasionan, como hornear con sus hijas.
"Se ponen sus pequeños gorros de chef y sus delantales, y cocinamos juntas en la cocina; ese es el tipo de tiempo familiar significativo que ahora podemos compartir", expresó.
El planificador urbano de Park City, Virgil Lund, ha tenido una experiencia similar. Se mudó a una casa de Hábitat hace dos años con su esposa, Crystal, y su hija de dos años, Norah. Al haber vivido originalmente en el Valle de Salt Lake, Lund mencionó que ahora dispone de mucho más tiempo para su familia.
"Simplemente nos ha dado mucha estabilidad en nuestra vida, y nos ha ayudado a conocer a mucha gente en el vecindario y a estar más involucrados en la comunidad", destacó.
Lund agregó que ser propietario de una vivienda asequible en lugar de alquilar también es beneficioso, ya que proporciona una mayor estabilidad financiera.
Blomquist estuvo de acuerdo, pero también tenía una razón personal para querer ser propietaria.
Durante su infancia, Blomquist vivió en propiedades de alquiler. Cada vez que un propietario decidía vender o subir el alquiler, la familia se veía obligada a mudarse. Explicó que se había mudado 22 veces para cuando cumplió los 18 años.
Como madre, Blomquist compartió que deseaba una mayor estabilidad y un lugar al que sus hijas pudieran llamar hogar.
"Cuando la gente les pregunte: '¿De dónde eres?', quiero que puedan decir: 'Soy de Park City, soy de Silver Creek Village'", manifestó. "Creo que una de las cosas más emocionantes de habernos mudado aquí es que ellas ya lo hacen".
Las solicitudes están abiertas para quienes estén interesados en unirse al vecindario. Los solicitantes de Hábitat para la Humanidad deben trabajar a tiempo completo en el condado de Summit y tener un ingreso medio de la zona (AMI) del 80 % o inferior.
Artículo traducido por María Camperos