Los residentes y visitantes de Park City habrán notado una plataforma móvil de perforación cerca de la esquina de Kearns Boulevard y Bonanza Drive, con su torre sobresaliendo por encima de la hilera de árboles.
El director de Tierras y Sostenibilidad de la ciudad, Luke Cartin, explicó que el camión está perforando un pozo de prueba de 500 pies (unos 150 metros) de profundidad para evaluar la viabilidad de una red de energía térmica en la zona, una alternativa más eficiente para la calefacción y refrigeración de edificios.
"Es casi como si estuviéramos introduciendo una sonda de temperatura a 500 pies de profundidad para ver qué sucede allí abajo", señaló Cartin. "También nos permite observar cómo es realmente la geología del subsuelo".
Jennifer Eden, especialista sénior en clima y energía limpia de Utah Clean Energy, indicó que habitualmente los edificios se aclimatizan mediante aire y electricidad, lo cual no resulta muy eficiente debido a las oscilaciones extremas de la temperatura del aire.
En cambio, un sistema geotérmico aprovecha el agua y la temperatura constante de la Tierra. Eden explicó que funciona haciendo circular agua a través de tuberías enterradas a una profundidad de entre 10 y 20 pies (de 3 a 6 metros).
El agua parte del edificio, absorbiendo el aire cálido de verano o frío de invierno, y luego se bombea bajo tierra, donde la temperatura se mantiene cerca de los 50 °F (10 °C) durante todo el año.
Según Eden, el agua tarda apenas unos minutos en liberar o absorber calor antes de regresar a la superficie para repetir el ciclo. El resultado es un sistema más eficiente y una reducción en la factura energética.
"Se utilizan temperaturas de 50 grados para enfriar una casa muy calurosa, por lo que estos sistemas son de dos a tres veces más eficientes que los que utilizan aire", afirmó Eden.
Cartin destacó que la estación de policía de Park City, la oficina de correos, el ayuntamiento y la planta de tratamiento de agua 3Kings ya cuentan con calefacción y refrigeración geotérmica. Ahora, la ciudad busca crear una red de energía térmica interconectada que abastezca a múltiples edificios.
"Cuanto más grande sea la escala de estas redes, mayor será su eficiencia", añadió Cartin.
Ese es el modelo implementado por la Universidad Colorado Mesa, cuyo sistema geotérmico es el más grande del Intermountain West.
El vicepresidente de Planificación de Capital y Sostenibilidad de dicha institución, Kent Marsh, afirmó que el sistema ha reducido la huella de carbono de la universidad en casi 18.000 toneladas métricas anuales y ha generado un ahorro acumulado de casi $12 millones desde 2008.
La universidad completó una ampliación de la red hace unos dos meses, sumando kilómetros de tuberías instaladas a profundidades de hasta 600 pies (180 metros). En la actualidad, la red acondiciona el 79% de los edificios del campus, lo que equivale a más de 1,8 millones de pies cuadrados (unos 167.000 m²).
Marsh reconoció que, aunque los costos iniciales pueden ser elevados, el ahorro económico y energético justifica la inversión.
"El equipo que instalamos en 2007 ya se ha amortizado por completo", señaló. "El nuevo campo de perforación bajo la asta de la bandera y la cancha de rugby tardará entre 10 y 12 años en recuperar la inversión inicial".
Eden coincidió en que estas redes representan una excelente inversión, ya que su vida útil supera en más de cuatro veces la de un equipo de aire acondicionado convencional. Asimismo, indicó que los costos de construcción podrían disminuir gracias a nuevas innovaciones. Por ejemplo, la Universidad de Utah está desarrollando un sistema más compacto denominado "geospiral", que solo requiere perforaciones de ocho pies de profundidad.
Aun así, al requerir obras de perforación, Eden precisó que estos sistemas resultan ideales para desarrollos inmobiliarios nuevos o grandes remodelaciones, razón por la cual cada vez más universidades, ciudades y desarrolladores están evaluando la tecnología.
En Draper, Utah, el proyecto de desarrollo The Point realizó un estudio de viabilidad para determinar si se podía implementar una red térmica en su predio de 600 acres.
Eden mencionó también el caso de la Universidad Estatal Weber, que integró recientemente un sistema térmico en el edificio Lindquist Hall.
"Tras la construcción, la intensidad en el uso de energía por pie cuadrado se redujo en más del 80%", detalló. "Su consumo de electricidad sin paneles solares cayó un 55%; al añadir la energía solar, el consumo eléctrico disminuyó en más del 90%".
Cartin agregó que otras localidades de montaña en Colorado están considerando la opción geotérmica. De acuerdo con The Aspen Times, el Distrito Escolar de Aspen completó en julio una prueba de perforación geotérmica a 1.000 pies de profundidad.
En el caso de Park City, las pruebas en el pozo del terreno de 5 acres en Bonanza Park tomarán aproximadamente cinco días. Cartin y su equipo prevén presentar los resultados ante el Concejo Municipal de Park City en el otoño.
Artículo traducido por María Camperos.