La Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés) anunció el lunes que aprobó la solicitud de Utah para recibir una Subvención de Asistencia para el Control de Incendios (FMAG, por sus siglas en inglés).
FEMA señaló que el estado solicitó la ayuda el domingo y que el equipo de la Región 8 de la agencia determinó que el incendio podría alcanzar el nivel de un desastre mayor.
Al momento de la solicitud, el incendio de Rocky Canyon amenazaba 150 viviendas y otras estructuras. Los sistemas de transporte, comunicaciones, energía eléctrica y agua también se encuentran en riesgo.
La autorización pone a disposición fondos de FEMA para cubrir el 75% de los costos elegibles del estado para el combate de incendios, en el marco de una subvención aprobada para la gestión, mitigación y control de los incendios designados.
La aprobación del lunes convierte al incendio de Rocky Canyon en el quinto en Utah en recibir financiamiento federal este año, igualando a 2012 como el año con la mayor cantidad de asignaciones de este tipo.
FEMA también aprobó fondos para los incendios Cottonwood, Wildgoose, Babylon y Widemouth 2.
Las subvenciones cubren exclusivamente los gastos del combate del fuego. No otorgan asistencia a propietarios individuales de viviendas o comercios, ni cubren daños a otra infraestructura causados por el incendio.
Artículo traducido por María Camperos.