En el avance invernal publicado por Alan Smith, meteorólogo de OpenSnow, señaló que el patrón de un "Súper El Niño" potencialmente histórico podría inclinar las probabilidades a favor de nevadas por encima del promedio en Park City.
Smith explicó que un año bajo el fenómeno de El Niño se desarrolla cuando las temperaturas de la superficie del mar en el océano Pacífico tropical central y oriental son más cálidas de lo habitual.
"En un fenómeno de El Niño como el de este año, donde se escucha el término 'fuerte' o 'súper' El Niño, eso significa que las temperaturas se encuentran muy por encima de la media en esa región", afirmó durante su intervención en el programa "Local News Hour" de KPCW el 7 de agosto.
Por su parte, el Servicio Meteorológico Nacional (National Weather Service) indicó que se prevé que El Niño se fortalezca hacia finales de año, con un 90% de probabilidades de convertirse en un evento muy intenso entre octubre y diciembre.
Aunque Utah suele situarse en una zona de "igualdad de probabilidades" durante estos episodios, Smith destacó que los eventos históricos de El Niño más intensos muestran una señal de precipitaciones nivosas mucho más clara tanto para Utah como para otros estados del oeste del país.
"Al observar estos episodios más intensos, se aprecia una señal bastante clara también para Utah", comentó. "Y aunque no es una garantía, ya que cada evento es distinto, al analizar todos los datos históricos del pasado, las probabilidades sí se inclinan a favor de nevadas por encima del promedio".
Smith señaló que la tendencia más marcada para Utah suele presentarse más adelante en la temporada, entre enero y marzo. Su modelo en OpenSnow reveló que, históricamente, Park City registra una de las correlaciones más sólidas con precipitaciones nivosas superiores a lo normal durante fenómenos de El Niño de gran intensidad.
Sin embargo, el pronóstico dista mucho de ser definitivo. Los inviernos marcados por un evento fuerte de El Niño también tienden a ser más cálidos de lo habitual, por lo que OpenSnow advierte que las predicciones estacionales conllevan un margen de incertidumbre significativo.
Las temporadas pasadas bajo este fenómeno han sido impredecibles: algunas tormentas acumularon más de 600 pulgadas de nieve en el periodo 1983-1984 —la segunda temporada con más nieve registrada en el estado—, mientras que en otras, como la de 2015-2016, apenas se alcanzaron las 400 pulgadas en la estación meteorológica de Alta.
Artículo traducido por María Camperos.