A partir de 2026, los pases anuales para los residentes de EE. UU. se mantendrán en $80, pero para los no residentes, un pase subirá a $250.
The Salt Lake Tribune informa que los pases de un día para los 11 parques más populares del país también serán más caros: los no residentes tendrán que pagar $100 adicionales además de la tarifa de entrada estándar. La lista incluye Bryce Canyon y Zion en Utah, además de otros parques en el Oeste.
El Departamento del Interior dijo que los cambios aseguran que los contribuyentes estadounidenses "continuarán disfrutando de un acceso asequible".
El departamento también anunció "días patrióticos de entrada gratuita solo para residentes" para el próximo año, incluyendo el cumpleaños del presidente Donald Trump, que también es el Día de la Bandera, y el 110º aniversario del Servicio de Parques Nacionales.
El anuncio del aumento de tarifas se produce después de que el presidente emitiera una orden ejecutiva a principios de este año solicitando el aumento de las tarifas de los parques para los no residentes de EE. UU. La orden decía que los ingresos adicionales deberían utilizarse para mejorar la infraestructura y aumentar el acceso a los parques.
No está claro de inmediato cómo el personal del Servicio de Parques Nacionales hará cumplir las nuevas políticas, como verificar el estado de residencia de los visitantes.
Los pases de los parques nacionales estarán disponibles digitalmente en 2026.
Artículo traducido por Connor Hollison