Reguladores del estado de Utah afirman que Hogan & Associates Construction vertió de manera ilegal cientos de miles de galones de agua subterránea el año pasado, a pesar de haber recibido advertencias de que el agua estaba contaminada y de que la extracción de agua (dewatering) requería un permiso.
Hogan es la empresa contratista a cargo de la construcción del complejo deportivo Treasure Mountain Sports Complex del Distrito Escolar de Park City, ubicado en Kearns Boulevard, lugar donde ocurrieron los vertidos.
El Departamento de Calidad Ambiental de Utah (DEQ, por sus siglas en inglés) emitió una notificación de violación y una orden de cumplimiento a la contratista el 2 de septiembre, tras una investigación que se extendió por casi un año.
El distrito escolar y Hogan admitieron anteriormente haber realizado un vertido ilegal durante una sola jornada, el 10 de octubre de 2025.
Con base en el registro de actividad de bombeo de Hogan, los investigadores estiman que ese día se descargaron 26,496 galones de agua en la zanja Pace Homer Ditch, un afluente de Silver Creek.
Sin embargo, un informe inicial de incumplimiento presentado ante el DEQ indicaba que solo se habían descargado 7,200 galones.
Hogan declaró previamente que el agua fue liberada el 10 de octubre únicamente después de que las pruebas realizadas por una subcontratista mostraran que no era peligrosa, según lo establecido por los estándares regulatorios estatales y federales.
La empresa contratista también argumentó que no obtuvo un permiso estatal debido a que no consideraba que fuera necesario para agua no contaminada.
No obstante, la ley estatal exige un permiso para descargas de agua fuera del sitio relacionadas con labores de construcción, un requisito que la subcontratista R&R Environmental le comunicó a Hogan mediante un correo electrónico fechado el 14 de agosto de 2025.
Seis días después, R&R entregó a Hogan los resultados de las muestras, los cuales revelaban que el agua estaba contaminada con metales pesados. Asimismo, el DEQ señaló que se conoce que el predio de Treasure Mountain contiene niveles elevados de plomo y arsénico.
A pesar de dichos resultados, Hogan describió el agua subterránea como "no contaminada" al solicitar el permiso de extracción de agua el 10 de octubre.
Cearley SWPPP Management, subcontratista de Hogan, reportó el vertido del 10 de octubre a la línea directa de emergencias y derrames del DEQ ese mismo día.
Posteriormente, el DEQ solicitó los registros de actividad de bombeo, los cuales Hogan entregó el 28 de octubre. Los investigadores estatales señalan ahora que el incidente del 10 de octubre representó solo una fracción del total de los vertidos ilegales.
Hogan descargó agua en un drenaje pluvial cercano entre el 9 de septiembre y el 8 de octubre de 2025. Los investigadores descubrieron que durante ese periodo se liberaron allí 492,312 galones adicionales a lo largo de 17 días.
Aunque los registros no mostraban descargas en el drenaje pluvial cercano después del 8 de octubre, los investigadores hallaron que el 13 de octubre ocurrió otra descarga no autorizada.
En total, Hogan vertió de manera ilegal al menos 518,000 galones de agua contaminada, además de hallarse evidencia de descargas adicionales.
Hogan debe presentar ahora un informe detallado de todas las descargas de agua realizadas desde el inicio del proyecto, incluyendo los datos de las muestras de calidad del agua.
La empresa contratista también deberá entregar un plan para el muestreo y análisis de los sedimentos en Pace Homer Ditch con el fin de determinar si existen daños ambientales.
El vertido ilegal de agua puede conllevar una sanción civil de hasta $10,000 por cada día de infracción. Hasta el momento, el estado no ha impuesto ninguna multa.
Artículo traducido por María Camperos.