La organización Personas por el Trato Ético de los Animales (PETA, por sus siglas en inglés) quiere que el Departamento de Policía de Park City retire a su perro de detección de explosivos, Bruno.
Allison Fandl, de PETA, envió la solicitud al jefe de policía Wade Carpenter un día después de que el departamento publicara el video en el que Bruno resulta lesionado. El perro estaba investigando un objeto sospechoso el 15 de septiembre en el intercambio de la autopista U.S. Highway 40 y la carretera interestatal Interstate 80. Luego, cambió de rumbo repentinamente y saltó fuera de la carretera, fracturándose dos patas y la mandíbula.
El video contaba con más de 13 000 reproducciones hasta el viernes y captó la atención internacional. PETA afirma que la policía de Park City debe reevaluar el uso de perros policía.
"Las continuas mejoras e innovaciones en la tecnología brindan oportunidades entusiasmantes para eliminar gradualmente el uso de unidades K-9 mediante equipos como robots tácticos, drones o espectrómetros de masas portátiles, los cuales mejoran la seguridad y la eficiencia operativa sin poner en riesgo la vida de nadie".
El comandante retirado de la unidad K-9 del Departamento de Policía de Nueva York, John Pappas, señaló que los perros pueden desplegarse junto con drones, pero que una máquina no puede reemplazar el olfato del animal.
Mencionó que vio a una empresa intentar, sin éxito, replicar lo que hacen los perros policía durante una prueba en un almacén.
"Llevamos un labrador y un pastor alemán, y los perros encontraron dónde estaban los explosivos en menos de dos minutos", dijo Pappas. "La máquina nunca los encontró".
Afirmó que las unidades K-9 también hacen más que encontrar narcóticos, explosivos y personas desaparecidas: construyen comunidad.
La carta de PETA solicitando a Park City que considere poner fin al uso de perros policía no es la primera. Como parte de la misión de años de la organización para acabar con el crueldad animal en diversas industrias, se han hecho llamamientos similares a agencias policiales en todo el país tras incidentes en los que los perros resultaron heridos.
Sin embargo, Pappas sostuvo que el trabajo policial de las unidades K-9 no es cruel. Los perros forman parte de la familia de sus manejadores y reciben mucho afecto.
"Algunos de estos animales viven para trabajar; les encanta", dijo. "Cuando empiezo a poner a mi perra en una búsqueda, se entusiasma tanto porque es divertido. Y al final de la sesión de entrenamiento divertida, vamos a jugar".
La policía de Park City indica que Bruno continúa recuperándose en casa tras una cirugía de urgencia. Aún no está claro si regresará al trabajo.
Pappas señaló que los perros policía lesionados vuelven a reunirse con sus manejadores cuando reciben el alta médica. Por lo general, se somete al animal a una evaluación para ver si todavía puede seguir órdenes.
"El perro tiene que querer trabajar, y si no quiere trabajar, no vas a obligarlo a hacerlo", dijo.
La policía de Park City rechazó la solicitud de comentarios realizada por KPCW.
Artículo traducido por María Camperos.