Una encuesta realizada por el distrito reveló previamente que el 85% de los maestros y padres apoyan una política de no uso de teléfonos celulares. Ahora, los estudiantes del distrito tienen prohibido usar teléfonos celulares en todo momento durante el horario escolar, a menos que sea necesario para monitorear o atender preocupaciones de salud o para cosas como la traducción.
La política es el resultado de meses de conversaciones entre el distrito y los padres de Park City. Muchos padres abogaron por la prohibición y organizaron dos paneles de discusión sobre la gestión de dispositivos en la escuela y los efectos negativos de las redes sociales.
La prohibición tiene como objetivo ayudar a los estudiantes a concentrarse en el aprendizaje y a participar plenamente con sus compañeros y maestros durante el día escolar. Según la política, los estudiantes deben guardar sus dispositivos en un lugar seguro y fuera de la vista.
La superintendente Jill Gildea dijo durante la reunión de la junta el martes que los estudiantes de sexto y séptimo grado deberán mantener sus teléfonos en sus mochilas. Los estudiantes de octavo y noveno grado están probando bolsas con cierre magnético. La bolsa permanecerá con el estudiante en su mochila en todo momento.
Gildea dijo que si hubiera una emergencia real, las bolsas podrían abrirse fácilmente con tijeras, ya que están hechas de tela.
"La idea es que no sea una tentación", dijo. "Que no estés, ya sabes, tan tentado a mirarlo."
Gildea mencionó que la prohibición de teléfonos celulares será guiada por los maestros en Park City High School, ya que los maestros ya tienen sistemas en su lugar.
"Tienen las bolsas para zapatos, tienen diferentes cosas que quieren que los chicos usen el teléfono", dijo. "Así que será dirigido por los maestros, pero la mayor parte del tiempo nos gustaría verlo guardado. Realmente queremos darle a los estudiantes la oportunidad de no tener que estar tan conectados."
Los estudiantes que violen la política de no uso de teléfonos celulares enfrentarán consecuencias progresivamente más graves. Primero, recibirán una advertencia verbal para que guarden su teléfono.
Si un estudiante sigue teniendo dificultades para mantener su teléfono fuera de la vista, un maestro tomará el teléfono y lo guardará en la oficina. El estudiante tendría que recoger el dispositivo al final del día o el maestro podría requerir que un padre o tutor lo recoja. Finalmente, los maestros o la administración programarán una conferencia con el padre o tutor del estudiante para discutir el uso del teléfono celular del estudiante.
Artículo traducido por Caterina Erlinger.