El Distrito de Renovación de Agua de Snyderville Basin (Snyderville Basin Water Reclamation District) está advirtiendo a los residentes locales sobre el aumento en los costos de mantenimiento de las líneas de alcantarillado.
La tubería que transporta las aguas residuales de los inodoros, lavabos, duchas y lavadoras hacia las plantas de tratamiento se conoce como acometida de alcantarillado (o lateral). El director del distrito de agua, Mike Luers, señaló que los propietarios de las viviendas son responsables del mantenimiento de esta línea hasta el punto donde se conecta con el sistema de tratamiento general.
"A veces esa conexión puede estar al otro lado de la calle, cruzando la propiedad de otra persona o pasando por una zanja", explicó el lunes durante el programa Local News Hour de KPCW.
Luers comentó que la reparación de un cliente reciente costó alrededor de $30,000. El incremento en los costos de construcción, materiales y mano de obra ha contribuido a que los precios sigan subiendo. Asimismo, advirtió que el seguro estándar de vivienda no suele cubrir los respaldos o desbordamientos de estas líneas.
Por esta razón, recomienda a los habitantes de la zona investigar la posibilidad de añadir un endoso de cobertura para líneas de servicio en su póliza de hogar o contratar un seguro independiente.
Las casas más antiguas corren un riesgo especialmente alto de necesitar reparaciones.
"Es posible que tengan tuberías de arcilla, o un tipo de tubería antigua llamada Owingsburg que está hecha de un material muy deficiente", comentó Luers. "Estamos empezando a ver más casos de estos".
El diseño del paisaje y la vegetación, como los árboles viejos cuyas raíces crecen alrededor de la tubería, también pueden encarecer los trabajos de reparación.
Luers afirmó que los residentes pueden evitar reparaciones costosas si detectan las obstrucciones a tiempo. La primera señal de que algo anda mal ocurre cuando los inodoros, las duchas y las lavadoras empiezan a drenar lentamente. Si esto sucede, explicó que un plomero puede usar una cámara para inspeccionar las tuberías y destapar obstrucciones menores.
La detección temprana puede evitar que las líneas se tapen por completo o que provoquen una inundación en la vivienda.
"No está de más que un plomero inspeccione la línea cada 10 años para ver en qué condiciones se encuentra, porque es como el mantenimiento de cualquier otra cosa. Si esperas hasta el último minuto, por lo general, ocurren cosas malas", concluyó Luers.
Aun así, el director mencionó que existen ocasiones en que las líneas laterales resultan dañadas por obras de construcción cercanas, y los propietarios terminan asumiendo los costos de la reparación.
Artículo traducido por María Camperos