Durante los últimos cinco años, el Distrito Escolar de South Summit ha registrado el nivel de competencia combinado más bajo de Wasatch Back en matemáticas, ciencias y artes del lenguaje en inglés para los grados de 3.° a 8.°.
La competencia general en las materias fundamentales tampoco aumentó entre 2019 y 2025, a diferencia de otros distritos de la zona. Esto surge de una auditoría de Utah publicada el 15 de septiembre.
El superintendente Greg Maughan declaró que solicitó la auditoría tras aproximadamente una década de disminución en el rendimiento estudiantil.
"Solicité la auditoría porque queremos mejorar; queremos optimizar nuestras prácticas, nuestros sistemas y todo lo demás", afirmó.
La auditoría señala que el bajo rendimiento de los estudiantes se debe en gran medida a la falta de objetivos claros y basados en datos. Los auditores trazaron una serie de pasos para aplicar mejoras, desde la junta directiva del distrito hasta el aula.
Cambios en la Junta de Educación
La auditoría reveló que la junta de educación de South Summit puede priorizar de mejor manera el logro estudiantil mediante dos vías: primero, mediante la revisión periódica de los datos de aprendizaje de los alumnos, y segundo, mediante la creación de un plan estratégico con metas claras.
El informe indicó que, de todas las discusiones de la junta, el aprendizaje estudiantil y la rendición de cuentas son los temas que menos se mencionan.
La auditoría recomienda que la junta comience a examinar los datos sobre cómo se desempeñan los niños en las materias fundamentales para exigir responsabilidad al resto del distrito.
El supervisor de la auditoría, Tanner Cox, señaló durante una reunión del subcomité de auditoría legislativa que su equipo también descubrió que el plan estratégico actual del distrito carece de objetivos cuantificables.
"Vimos muchas metas y muchos objetivos, pero no observamos metas de rendimiento claras, especialmente en lo que respecta al aprendizaje estudiantil", expresó. "Por lo tanto, resulta difícil para la junta entender: ¿le está yendo bien al distrito?".
La auditoría recomienda que la junta trabaje con el superintendente para incluir metas claras y medibles en su nuevo plan estratégico.
Sistema de evaluación docente
Los auditores también investigaron por qué algunos profesores recibieron evaluaciones de desempeño positivas aun cuando sus estudiantes no obtenían buenos resultados en las pruebas estatales. Específicamente, en la prueba RISE (Readiness Improvement Success Empowerment) para los grados 3.° a 8.°.
El integrante del equipo de auditoría, Brody Bailey, explicó que detectaron nuevamente problemas en la fijación de objetivos. Casi 20 de 60 metas docentes no contaban con un método para realizar el seguimiento del progreso.
"No había medidas cuantificables incluidas en algunas de esas metas y, en algunos casos, cuando las había, no estaban vinculadas al aprendizaje de los estudiantes", señaló.
Durante las entrevistas, los auditores indicaron que un docente describió el proceso de fijación de metas como un mero "cumplimiento de trámites" sin ningún tipo de seguimiento posterior. Otro afirmó que el proceso no resultaba tan útil como podría serlo.
Los auditores señalaron que los objetivos deben basarse en datos, de modo que los profesores identifiquen una brecha en la comprensión del estudiante y establezcan una meta para remediarla.
La auditoría también concluyó que el proceso de evaluación era engorroso, requiriéndose múltiples formularios para completar una sola evaluación. Esto provocaba una desconexión en la documentación: los directores realizaban observaciones pero no siempre las registraban.
Los auditores recomiendan que el distrito utilice un sistema más ágil y accesible. Asimismo, señalan que los directores deben realizar observaciones con mayor regularidad para ayudar a los profesores a mejorar sus habilidades.
Uso de datos para mejorar el aprendizaje estudiantil
El informe apunta de manera constante a la falta de objetivos basados en datos en el distrito y recomienda que los líderes desarrollen un sistema para identificar a los estudiantes que necesitan apoyo.
Bailey indicó que un primer paso sería evaluar los conocimientos de los alumnos al menos tres veces al año. Los resultados ayudarán a los profesores a comprender lo que los estudiantes saben en comparación con lo que deberían saber.
El distrito ya utiliza una plataforma llamada Performance Matters para realizar evaluaciones. Sin embargo, exdocentes y profesores actuales han manifestado inquietudes sobre dicha plataforma durante meses.
Algunos directores dijeron a los auditores que habían "recibido poca o ninguna capacitación formal" sobre cómo utilizar las funciones de análisis de datos de la plataforma.
"El distrito cuenta con un conjunto de datos bastante sólido y un sistema de monitoreo de datos, pero se puede aprovechar mejor para identificar a los estudiantes con dificultades y brindarles la ayuda que necesitan", afirmó Bailey.
Los auditores recomiendan que los administradores escolares establezcan pautas sobre cuándo los estudiantes necesitan apoyo académico, conductual o socioemocional.
Cuando se apliquen intervenciones, la auditoría señala que el distrito debe brindar apoyo en grupos más pequeños. Históricamente, el distrito ha mantenido grupos grandes enfocados en terminar la tarea escolar más que en ayudar a los estudiantes a comprender mejor los temas.
El informe también concluyó que los datos podrían utilizarse en las reuniones docentes.
Cox señaló que dichas reuniones están destinadas a mejorar la enseñanza en varias materias, pero la auditoría determinó que a menudo se utilizaban para capacitación o incluso para expresar frustraciones.
"Las reuniones estaban bien, pero a veces se centraban a menudo en la administración o en la capacitación. No estaban claramente enfocadas en el aprendizaje estudiantil ni en el rendimiento académico", explicó.
El equipo recomendó que la dirección del distrito y de las escuelas establezca expectativas más claras sobre cómo debe funcionar la colaboración docente.
De cara al futuro
Maughan declaró que la auditoría no reveló sorpresas mayores, ya que el distrito ha estado trabajando en mejoras. Sin embargo, señaló que los comentarios ayudarán al distrito a priorizar los cambios.
Como parte de la auditoría, el distrito ha incluido un cronograma para implementar varias recomendaciones. La primera en la lista es una propuesta de calendario de revisión de datos para la junta.
"Estamos analizando datos que conducen a mejoras, así como datos que muestran si esos esfuerzos de mejora son fructíferos o no", afirmó Maughan.
La junta discutirá la auditoría y votará sobre las recomendaciones en su reunión del 12 de octubre.
El estado y la dirección de South Summit también acordaron colaborar durante los próximos tres años para garantizar la implementación de las recomendaciones.
Artículo traducido por María Camperos.