Un gran jurado emitió las acusaciones, parte de las cuales fueron hechas públicas por un juez de Utah el miércoles.
El alguacil del condado de Wasatch, Jared Rigby, enfrenta un cargo por obstrucción de la justicia, catalogado como delito grave de segundo grado, así como una falta menor de clase B por prestar una declaración falsa por escrito.
Por su parte, el exalguacil del condado de Summit, Dave Edmunds, afronta un cargo por obstrucción de la justicia como delito grave de tercer grado. Edmunds se desempeñó como alguacil del condado de Summit entre 2003 y 2014.
Ambos procesados se declararon no culpables. Los registros de la cárcel del condado confirman que fueron fichados y se les tomaron las huellas dactilares tras una audiencia celebrada la mañana del miércoles en el Tribunal del 3.er Distrito del condado de Summit.
Ninguno de los dos se encuentra bajo custodia policial.
Los cargos se derivan de las acciones que presuntamente habrían realizado durante la campaña de reelección de Rigby en 2026, con anterioridad al juicio por asesinato de Kouri Richins.
Richins fue declarada culpable de asesinar a su esposo con fines de lucro económico y cumple una condena de cadena perpetua sin derecho a libertad condicional.
Eric Mainord, detective principal en el caso Richins, presentó en enero su candidatura para competir contra Rigby en las primarias republicanas por el puesto de alguacil.
La Fiscalía del Condado de Summit inició una investigación sobre Rigby tras recibir una carta anónima con señalamientos contra Mainord semanas antes del juicio por asesinato celebrado en febrero.
Los fiscales afirman ahora que Rigby buscaba desacreditar a Mainord, quien posteriormente se retiró de la contienda electoral.
Acusaciones con tachaduras
El gran jurado emitió las acusaciones formales contra Rigby y Edmunds el 24 de septiembre.
Sin embargo, más allá de los cargos imputados, los documentos judiciales dados a conocer el miércoles no incluyen detalles sobre los hallazgos de los investigadores.
De las 12 páginas que componen la acusación contra Rigby, 10 figuran completamente en blanco y clasificadas como "redactadas" (tachadas). La mayor parte del documento de tres páginas correspondiente a Edmunds también se encuentra bajo reserva.
Rigby y Edmunds habían solicitado las tachaduras para salvaguardar su derecho a un juicio justo.
El abogado de Rigby, Blake Hamilton, señaló en los escritos judiciales que la acusación contra su cliente contiene "pasajes no imputados, amarillistas, identificativos, de carácter investigativo y objeto de disputa".
Está previsto que Rigby y Edmunds comparezcan ante el tribunal el 4 de noviembre para una audiencia en la que se decidirá si la información adicional contenida en sus acusaciones debe mantenerse bajo reserva.
Sin embargo, los fiscales sugieren el contenido de los pliegos de acusación a lo largo de un recurso presentado para solicitar su apertura pública.
Según dicho escrito, Rigby habría contado con la colaboración de otros altos mandos de las fuerzas del orden de la región de Wasatch Back, además de Edmunds.
El escrito sostiene que el actual jefe de la Policía de Park City, Wade Carpenter, y el exjefe de la Policía de Heber City, Dave Booth, "colaboraban estrechamente con el alguacil Rigby para desacreditar al detective Mainord".
Ni Carpenter ni Booth han sido acusados de delito alguno.
Su abogado, Greg Skordas, quien también representa a Edmunds, declinó hacer comentarios. De igual modo, tanto Blake Hamilton, abogado de Rigby, como la fiscalía optaron por no emitir declaraciones.
KPCW había informado previamente sobre una orden de registro mediante la cual los investigadores incautaron registros digitales pertenecientes a Rigby, Edmunds y Carpenter.
Cronología de los hechos
Una declaración jurada adjunta a la orden judicial señala que Edmunds presentó una solicitud de acceso a registros públicos en diciembre de 2025 para obtener el expediente personal de Mainord correspondiente a su etapa en el Departamento de Policía de Heber City.
Los fiscales sostienen que fue Rigby, y no Edmunds, quien redactó dicha solicitud de registros, la cual "constituye la base de la carta anónima" que la fiscalía recibió antes del juicio a Richins.
"Un jurado podría inferir razonablemente que el alguacil Rigby redactó la carta anónima", escribieron los fiscales en los documentos judiciales dados a conocer el miércoles.
Asimismo, se señala que Rigby habría presentado estas acusaciones ante la superior jerárquica de Mainord, la alguacil Kacey Bates, una vez que Mainord hizo oficial su candidatura.
"La Sra. Bates tuvo la clara impresión de que el Sr. Rigby le daba a entender que, a menos que el Sr. Mainord retirara su candidatura, esta información se haría pública e impactaría de forma directa o indirecta y de manera negativa en el proceso penal contra Kouri Richins", señala la declaración jurada de la orden de registro.
Mainord terminó retirando su candidatura a la magistratura del condado de Wasatch y no testificó en el juicio por asesinato.
Por su parte, los fiscales del condado de Summit iniciaron a finales de enero una investigación para determinar la autoría de la carta anónima.
Para ello, tomaron juramento al juez retirado Richard McKelvie —quien ya había investigado a Rigby con anterioridad— como fiscal especial del caso.
KPCW ha informado sobre cuatro investigaciones abiertas en torno a Rigby y su despacho desde marzo de 2025, incluida la causa actual por obstrucción.
Anteriormente, diversos funcionarios de la dependencia habían alertado sobre presuntas conductas indebidas en la oficina del alguacil del condado de Wasatch, lo que motivó el inicio de dos indicios: uno por la vía penal y otro por la civil.
Posteriormente, los organismos reguladores del estado investigaron a Rigby por haber mentido presuntamente durante la indagatoria civil, causa que el estado terminó cerrando sin adoptar medidas disciplinarias.
Artículo traducido por María Camperos.